Montserrat Robrenyo (†)

 

A todos los lectores y en especial a todos los habitantes y descendientes de hombres de bien, honrados y valientes de Belver de Cinca:

 

Hace muchos, muchos años… en tiempos de la Inquisición, en el castillo de Monzón estaban sitiados los Templarios. Se sabe, que éstos de noche salían cargando “algo” que no se sabía lo que era, ni hacia dónde iban, regresando después a la fortaleza. Al menos eso creyeron los inquisidores en su momento, porque ahora de ese “algo”, algo se sabe y del “dónde” se sabe todo. Lo que sí se sabe seguro, es que los inquisidores, lo que buscaban no lo encontraron y los aproximadamente 40 templarios apresados fueron llevados al castillo de Belver de Cinca quedando encarcelados y encadenados en sus mazmorras. Las condiciones de encarcelamiento, fueron tan inhumanas, que solo sobrevivieron a esta etapa algo más que una docena que se presentaron a juicio para ser condenados.

 

Esto es historia, pero otra historia comienza aquí…

 

Cerca del Castillo de Monzón en Belver de Cinca, estos templarios encarcelados, los que murieron por las condiciones de su prisión, fueron enterrados en la primitiva Iglesia de San Juan y en la Ermita de Nuestra Señora de Gracia por los habitantes de Belver. En el año 1492 llega a Belver la familia Fox procedentes y oriundos del ser de Francia muy allegados al estigma Templario. Se instalan en la calle de San Juan en una casa habitación adjunta y unida a la Ermita de Nuestra Señora de Gracia. Este primer Fox es el primer custodio del legado templario y así de generación en generación hasta nuestros días. Cada uno de los descendientes era el encargado de su transmisión al siguiente, hasta que en 1997 este legado histórico es asaltado, saqueado y profanado en el Iglesia Parroquial donde fue depositado en 1592. En 1812 durante la Guerra de Independencia en la inauguración  de la nueva Iglesia procedente de la primitiva iglesia fue llevado el legado procedente de la Ermita de Nuestra Señora de Gracia.

 

De generación en generación, esta familia guardó el secreto y el contenido de lo escondido en la cripta que solo era conocido por un descendiente. Se sentían y sienten aún hoy en día, custodios de ese legado y por él son capaces de pasar por cualquier avatar que los enfrente a quienes quieran desligarlos ilegítimamente de la responsabilidad histórica y moral que una vez contrajo el depositario de la confianza de los templarios.

 

La finca de la familia Foj, era grande, englobaba muchas tierras y la casa solariega era proporcional al prestigio de la familia. Como en todas las guerras, quien más tiene, es quien más probabilidades tiene de perder lo que tiene, durante la Guerra de Independencia, la familia Foj, junto con todas las familias de Belver de Cinca, tuvieron que sufragar las “raciones” tanto de un bando como de otro. Las tierras fueron vendidas en parte y la enorme casa familiar, se vendió a trozos para ir pagando las famosas “raciones”. Sin embargo, esta familia, sabedora de su responsabilidad histórica, no se quedó a residir en la parte más noble de la casa, sino que optó por quedarse en lo que fue la capilla-ermita, de tal forma que lo que escondían en la cripta estuviese siempre bajo su protección. A medida que pasaba el tiempo y se recrudecía la guerra, los Foj, vieron que su legado corría peligro de ser asaltado y ante ello tomaron lo que consideraron fue una sabia decisión.

 

De la decisión tomada existe un escrito por parte del cura párroco de la época, que reproduzco íntegramente y sea el lector quien juzgue los hechos:

 

“Ante los apremios a que somos sometidos por las tropas Imperiales para el pago de raciones y estando todos en la misma miseria y ante la posibilidad de que puedan cometer mas abuso a cosas sagradas en la noche de hoy 28 de Enero de 1812 en llebamos los restos que enterrados estan en las casas del Señor Domingo Foj en sus sontano cripta de la antigua hermita de Nuestra Señora de Gracia, hacia la pila que esta bajo el Altar Mayor de la Parroquial Iglesia levándonos toda la noche el dicho asunto, allí en la dicha pila estan tambien todos los restos que fueron llebados en el 1.592 desde la antigua Iglesia del Señor San Juan tan como quedaron con sus cosas de ellos y no se toca nada ni restos de ellos ni de sus pertenencias siendo la dicha pila sellada de nuevo a la vista de los presentes y no haciendose acta alguna del caso para que no puedan los Imperiales saber esto y que yo dejo aquí dicho para memoria de los venideros y que escondere bien hasta pase la presente guerra, el Señor Domingo Foj del enterramiento de su casa habitación a tomado la vera cruz y tres monedas el resto se han llevado a la pila de la Parroquial Iglesia con los restos, y la lapida sepulcro puesta en dicha cripta bajo de una gran cuba de vino y nada se pueda ver ni sospechar por los Imperiales gabachos que no nos someteran nunca jamas”.

 

Queridos lectores, esto es un ejemplo de valentía de un pueblo unido ante la desgracia, ante la injusticia, en salvaguarda de su patrimonio, su legado y su Libertad. Es el ejemplo de hombres de bien, valientes y honestos a quienes todos debemos respeto y de quienes el pueblo de Belver de Cinca debería sentirse orgulloso.

 

Estos hechos ocurrieron el 28 de Enero de 1812, un día concreto y señalado en la historia de un pueblo. Por desgracia, no todos los habitantes de Belver de Cinca, hoy en día son hombres de bien, valientes y honestos; al menos desde el 10 de Febrero de 1997 fecha en que se abrió la famosa cripta.

 

¿Quién os ha quitado de la cripta de vuestra Iglesia Parroquial todo aquel legado por el que vuestros antepasados se jugaron la piel?

 

¿No se os ha ocurrido pensar que si el 28 de Enero de 1812, muchos habitantes de vuestro pueblo arriesgaron la vida, prácticamente lo único que les quedaba, fue por algo que valía la pena?

 

¿De qué o quién tenéis miedo y / o indiferencia ahora, hombres y mujeres de Belver de Cinca que vivís en Democracia, gracias a la valentía de tantos hombres y mujeres que supieron luchar por la Libertad?

 

¿Por qué no defendéis lo que es vuestro? ¿Qué ha llevado a muchos a actuar como pusilánimes y no con la valentía de aquellos vuestros antepasados?

 

Reaccionad, hijos de Belver de Cinca y estad a la altura de vuestros antepasados. Seguid su ejemplo.




CARTA AL DEFENSOR DEL PUEBLO Y AL JUSTICIA DE ARAGÓN