Monográfico nº 1
LA REGLA SECRETA DEL TEMPLE
A vosotros Hermanos os es dado conocer los secretos del Reino de Dios, felices nuestros ojos y nuestros oídos que ven y escuchan. Sabed que reyes, papas, obispos, abates y maestres han deseado ver y escuchar lo que vosotros escucháis y veis, pero ellos no lo han visto y no lo han escuchado y no lo conocerán jamás.
(De la Regla Secreta del Temple)
Datos técnicos:
Ver información actualizada en
http://eListas.net/lista/temple
Este
primer número monográfico del Boletín Temple representa
un auténtico hito divulgativo, no sólo porque difunde datos inéditos, sino
porque pone al alcance del gran público de habla hispana el que sería texto de la conocida como Regla secreta del Temple: el Libro del Bautismo de Fuego.
A través de esta Regla, o Estatutos de Roncelinus, muchos creerán adentrarse en el aspecto esotérico templario definitivo, aquél que quizá condujo a la Orden a su perdición... Otros, por el contrario, creerán hallarse ante una vulgar trama o impostura...
En cualquier caso, nosotros como estudiosos hemos procurado elaborar un análisis lo más riguroso posible, alejado de ideas preconcebidas, de apasionamientos y de intereses creados...; fieles, en la medida de nuestras posibilidades y conocimientos, a la Historia veraz y a la Tradición, dejando en el aire las dudas existentes en torno a la
legitimidad e interpretación doctrinal de los diferentes documentos estudiados. En
Internet es la primera vez que se publican los Estatutos de Roncelinus, y si claramente
podemos afirmar, sin pecar de inmodestia, que el presente trabajo de
investigación es de lo más completo que se ha difundido hasta la
fecha, también debemos aclarar que, deliberadamente se han
omitido, o mejor se han dejado en el tintero, determinadas cuestiones
que en su momento servirán para que se pueda seguir profundizando en la
comprensión de ese enigma histórico que es el Temple. El
monográfico lo componen los siguientes capítulos: I-
RONCELIN VERSUS RUNCIMAN: EL SECRETO ULTERIOR DEL TEMPLE
A raíz de la muerte en el mes de noviembre de 2000 del insigne historiador medievalista británico Sir Steven Runciman, una serie de datos salen a la luz para dejar al descubierto una oscura trama silenciada durante varios años. De
confirmarse la hipótesis que aquí se desarrolla, no sólo habría de reescribirse
la historia más oficialista de la Orden del Temple, sino también una
parte de la propia historia medieval. Lo que antes eran rumores producidos por
ciertas filtraciones de las que ya se hizo eco en su momento la prensa del
Reino Unido, ahora son algo más que evidencias... II-
MAESTRE RONCELIN DU FOS Recopilación prolija de datos en torno a la figura de
Roncelin du Fos, quien habría de ser Maestre secreto de la Orden del Temple.
Particular agradecimiento se le debe al autor francés Jean-Luc Alias, editor
de la revista Templarium (www.multimania.com/cehpot) III-
LOS ESTATUTOS SECRETOS DE RONCELINUS Traducción
de la copia en francés de los Estatutos
procedentes de la biblioteca del Conde Menno van Limburg-Stirum, Caballero
Templario del más alto Grado de la filiación alemana de Von Hund. IV-
EN TORNO AL ESOTERISMO TEMPLARIO Artículo
en el que se ahonda en varios de los aspectos más relevantes y a la par
desconocidos del esoterismo templario, permitiéndonos una aproximación
al conocimiento de la filiación templaria laica de los Fedeli d´Amore y de
su principal figura: Dante Alighieri. Se realiza también un análisis de la
documentada obra del Dr. Hans Prutz "Geheimlehre und Geheimstatuten des
Tempelherrenordens", relacionada directamente con los Estatutos Secretos
o "Libro del Bautismo de Fuego", y de otras cuestiones relacionadas
con el esoterismo templario.
EL
SECRETO ULTERIOR DEL TEMPLE James Cochran Stevenson Runciman, más conocido como Sir
Steven Runciman, nació el 7 de julio de 1903 en Northumberland, Inglaterra, y falleció el 1 de noviembre de 2000 a los 97 años de edad, siendo enterrado cerca de Lockerbie, Escocia.
Sir Steven Runciman fue uno de los más prestigiosos
medievalistas británicos, presidente de la Society for the Promotion of Byzantine Studies desde el año de su fundación en 1983, y profesor de Arte e Historia de Bizancio en Estambul, Turquía.
Uno
de los mayores expertos del mundo en la historia del Imperio Bizantino y de
las Cruzadas, entre sus obras más destacables con relación a ambos temas cabe citar los tres volúmenes escritos
entre 1951 y 1954 de "A History of the Crusades" y "The Fall of Constantinople, 1453", ambas publicadas por la Cambridge University Press. Segundo
hijo del primer Vizconde
de Doxford, Walter Runciman, descendiente del pintor escocés de mediados del siglo XVIII
Alexander Runciman, Sir Steven, gran viajero que llegó a residir y trabajar en ciudades como Atenas, Sofía, El Cairo, Jerusalén o Estambul, y que incluso llegó a
convertirse en Derviche honorario en Siria, siempre supo que sus raíces
estaban en las brumosas tierras de Escocia, donde se estableció definitivamente en 1966.
Parece
ser que un año después, en enero de 1967, Runciman habría recibido el
encargo de encabezar un equipo multidisciplinar que llevase a cabo una
investigación exhaustiva sobre “El Libro del Bautismo de Fuego” o
“Estatutos secretos dictados para los hermanos por Roncelinus” (conocidos
como la “Regla Secreta del Temple”), que fueron descubiertos
en 1794, entre los
fondos de la Biblioteca Corsino de los Archivos Vaticanos, por el obispo de
Copenhague Friedrich Münter. A
pesar de no ser uno de los grandes expertos en templarismo, o cuando menos no
formar parte de esa “nómina” de historiadores especialmente interesados en el tema,
seguramente Runciman fue elegido para coordinar esta investigación
precisamente por eso: por su independencia, por su relativo “desapasionamiento” hacia
la historia templaria como fenómeno de trascendental relevancia por sí mismo, amén de por su probada solvencia como investigador y su reputadísima rigurosidad académica. El
documento a investigar fue redactado a finales del siglo XIII por un tal Roncelinus (nombre asociado a Roncelin de Fos), personaje un tanto “evanescente” como muy acertadamente lo califica
el historiador y documentalista español Justo A. Navarro, cuyo único
dato documentado por él conocido “es el que le menciona como Maestre de la
Comandancia (término más ajustado que encomienda) de Tortosa, en Siria, el
17 de junio de 1242, en la que se le cita como parte presente en una concordia
arbitral entre el Temple y el Hospital, aunque el Libro de Artefeuil (tomo
III, pág. 250), dice que fue
recibido en la Orden en 1267 por el caballero
Jean de Pellissier. También se le supone "desaparecido" hacia
1280-1290, en la Casa del Temple de Santa Eulalia de Cernon, es decir
sobrepasados los 75 años de edad si es que es cierto que nació hacia 1205 en
Bormes-les-Mimosas”. Según el investigador francés
Patrick E. Braccó, para más señas miembro de la Ordo Supremus Militaris Templi Hierosolymitani (OSMTH), los Estatutos de Roncelinus "están teñidos de
catarismo y de paganismo, y en ellos vuelven a encontrarse indicaciones que
demostrarían que los templarios habrían tenido una gnosis secreta".
Por su parte, el escritor e investigador soriano Ángel Almazán, en su
artículo “De Numancia a Montsegur” (Revista de Soria, nº 6,
Otoño de 1994), nos dice en referencia a los Estatutos: “Allí se habla de
la alquimia y de Abraxas, un eón gnóstico que reaparece en nuestro siglo en
la novela "Demian" de Hermann Hesse y, poco antes, en los
"Siete Sermones
a los Muertos" escrito por Carl Gustav Jung, el último de los grandes gnósticos”.
Y añade: “En los Archivos Nacionales franceses se encuentra guardado un
sello del Temple requisado al ser abolida la Orden. Se halla colocado en una
carta escrita por Andrés de Coulours, preceptor del Temple y residente en la
encomienda de Coulours, en el bosque de Othe. El sello tiene unas palabras:
"Secretum Templi". En el centro hay un extraño personaje con pies
que parecen cabezas de serpiente, siendo la suya similar a la de un gallo
visto de perfil. Esta figura era muy usual, a principios de la era cristiana,
entre los gnósticos en unos talismanes llamados "abraxas". También
se perciben en este sello diversas runas”. Con respecto a este último
apunte, conviene señalar que el Dr. Raitzin indicó en su momento algo que
en verdad resulta evidente, esto es que tales signos interpretados como
runas son en realidad letras griegas. Y si bien esto es indiscutible,
también lo son las posteriores puntualizaciones hechas al respecto por el propio Almazán: que el griego primitivo deriva del fenicio, y éste, efectivamente, contiene signos que son muy similares a las runas. Por otra parte,
existen otros documentos templarios reservados para una jerarquía iniciática
que avalan dicho esoterismo, como los estudiados por Gérard Sebanesco, según
Serge Hutin: "On devait découvrir au XVII siècle en Allemagne deux
documents remontant au Moyen Age, qui se révélèrent être bel et bien deux
règles secrètes complétant, pour les seuls Chevaliers qui atteignaient le
vrai Cercle Intérieur de l´Ordre, la Règle ecclésiastique courante: ces
documents trouvés à Hambourg sont la `Regle des Frères Elus´ et la `Règle
des Frères Consolés´" (*) Volviendo
a la cuestión que nos ocupa, parece ser que la financiación del estudio de
1967 corrió a cargo de dos órdenes neotemplarias (en un principio se pensó
que una de ellas era la liderada por el conde italiano Rocco Zingaro di San
Ferdinando, cosa que parece descartable por el año del encargo), sabiéndose
de las buenas relaciones que una de ellas mantenía con ¡el Vaticano!.
Precisamente, esta aparente incongruencia es la que nos hizo pensar en el
grupo de San Ferdinando, pues resulta de dominio público que en la década de
los noventa la Orden del Temple, supuestamente representada por el conde
italiano, fue “simbólicamente perdonada” por el Patriarca latino de
Jerusalén Monseñor Michel Shabbah, en una ceremonia revestida de gran boato
y emotividad. Este dato, aunque cierto, no significa que el “Temple de San
Ferdinando” lograse, como es de suponer, el mismo gesto por parte del Papa. Hay fuentes
solventes que señalan que la investigación referida no habría sido
financiada por el Vaticano, sino por seglares adscritos a diversas corrientes
de investigación templaria. De cualquier forma, todo hace pensar, y así lo
señalan evidencias notorias, que una de las organizaciones
neotemplarias que habría encargado el estudio de los Estatutos fue la Nueva
Observancia Templaria. Esta orden, que nada tiene que ver con la Estricta
Observancia Templaria de Von Hund, se fundó en el año 1963 (sospechosamente
sólo cuatro años antes del “Caso Runciman”), lo que nos induce a pensar
si su propia creación no sería una especie de “tapadera”
auspiciada por alguna de esas manos invisibles vaticanas (probablemente jesuíticas) que sirven para mover
ciertos hilos en los asuntos “delicados”...
Sea como fuere, y según testimonio de los propios dirigentes
de esta orden, mantienen buenas relaciones con
el Vaticano.
La Nueva Observancia Templaria tiene su sede en Francia,
concretamente se sabe que en 1998 tenía una dirección postal en Saint-Laurent-du-Var. A
pesar de la supuesta buena relación entre ambas instituciones (que sepamos
no corroborada por ninguna instancia eclesiástica), no deja de resultar
curiosa y significativa la participación de grupos neotemplarios en una
investigación de las características que nos ocupa, por cuanto la misma se
encargó sobre los Estatutos que obran en poder del Vaticano, lo que hace
pensar si la propia Santa Sede no estuviese detrás del asunto. De ser así,
ya se plantea un primer interrogante con relación a un hecho sumamente extraño: ¿qué papel jugarían dos órdenes
neotemplarias en una investigación vaticana?...
En
el curso de las investigaciones históricas (el análisis del documento pronto
arrojó el resultado de ser auténtico), se habría encontrado una carta no
criptografiada y fechada en 1266, en la que el gran Maestre oficial de la Orden, a la sazón
Thomas Bérard (Amaury de la Roche según algunos historiadores) se dirigía a
un tal Roncelin de Fos como “VENERABLE MAESTRE ULTERIOR Y SUPREMO”
"Ulterior”
significa literalmente “que está más allá”, y “supremo” está claro
lo que significa, por lo que debemos concluir que resulta ésta una extraña
forma de dirigirse al Maestre de una Comandancia por parte del Maestre de la Orden... Ya
en el hecho de que los historiadores no se pongan de acuerdo en a quién
correspondió el maestrazgo (Bérard o De la Roche) en la época en que está
fechada la carta, y las propias dudas existentes sobre la verdadera identidad
de Roncelin, hacen que el enigma en torno al asunto se acreciente. La
carta en cuestión informa de la caída
de Saphet y la muerte de todos los
hermanos que defendían la fortaleza, y dado su carácter de simple parte de guerra, carente de informaciones confidenciales o connotaciones comprometedoras (salvo el extraño tratamiento que recibe Roncelin de Fos por parte del Maestre oficial de la Orden), es por lo que tal vez se cometió el desliz de no haber sido
encriptada.
Saphet
se encuentra al norte del mar de Galilea. Fue destruida en 1219 y reconstruida
bajo el Maestrazgo de Armand de Pèrigord con el apoyo de Benedicto, obispo de
Marsella. En 1266 fue arrebatada a la Orden por el sultán mameluco Baybars,
quien hizo matar a todos los defensores; hechos que, de forma apesadumbrada,
se relatan en la misiva que nos ocupa. También cabe pensar, ¿por qué no?,
que este estado de profundo abatimiento del Maestre de la Orden le hiciese
cometer la torpeza de no criptografiar una carta que debiera haber permanecido
por siempre oculta a ojos de los profanos... ¿Qué culpas remorderían la
conciencia de quien, teniendo tanto que perder, perdió hasta la discreción
debida (o “de vida”)?... Esta pregunta se la hace el que suscribe, a tenor
de los términos en que se expresa el afligido Maestre, pero otros
interrogantes, seguramente menos subjetivos, se desprenden de todo esto:
-
¿Fueron deslices como el referido (no encriptar ciertas misivas)
la verdadera causa de la caída de la Orden?
-
¿Apareció también esta carta manuscrita (y puede que otras que
compondrían eso que se ha dado en llamar "Le Cartulaire Secret", así
como los propios Estatutos de Roncelinus) en los Archivos Vaticanos, como parte
del material incautado durante el proceso inquisitorial? Ciertamente,
resulta difícil concebir que semejante error se produjese, y más complicado
aún resulta entender que las implicaciones que se derivan de la carta secreta
entren en contradicción con la propia Regla Secreta del Temple como se ha
llegado a sostener, pues, efectivamente, los
Estatutos en su artículo XX dicen: “Está
rigurosamente prohibido de elegir como Gran Maestre a un Consolado. Los otros
puestos y cargos principales de la Orden están reservados a los Elegidos y a
los Consolados”. Sin
embargo, resulta evidente que tal contradicción no existe, pues si bien la
Regla indica claramente que está prohibido elegir como Gran Maestre a un
Consolado (el Consolado es aquel que “está liberado del yugo que los
hijos de Babilonia han establecido sobre la base de los falsos dogmas”...
Art. VI), no parece indicar, de forma explícita ni implícita, que no pueda
ser un Elegido (miembros del círculo interior). De
hecho, conviene recordar que en las mazmorras de la torre de Chinón, donde
estuvieron apresados los altos cargos de la Orden del Temple, entre ellos el
Maestre Jacques de Molay, se hallaron graffitis grabados por la propia cúpula
templaria en las paredes de las celdas. Estos graffitis están plenos de un
inequívoco simbolismo esotérico, hasta el punto de que su significado oculto
trató de ser dilucidado por el alquimista Eugène Canseliet, discípulo de
Fulcanelli (si no el propio Fulcanelli en persona). Esto evidencia que,
efectivamente, los máximos dignatarios de la Orden tenían pleno conocimiento
del saber trascendente y esotérico templario, lo cual no significa que
tuviesen que ocupar rangos equivalentes dentro las diferentes estructuras orgánicas
de la Orden. Concebir esto así, resulta mucho más lógico y admisible que no
la hipótesis de un círculo interior funcionando en secreto y a espaldas de
la jefatura exotérica u oficial, aunque sí del resto de la estructura mayoritaria
(eminentemente la militar) de la Orden. Independientemente
de las prudenciales dudas sobre la veracidad o exactitud que la información
aquí expuesta plantea, más que contradicciones lo que genera son nuevos
interrogantes que ahondan aún más en las ya de por sí enormes incógnitas
existentes en torno al misterio templario. Ya
en su momento se produjeron filtraciones desde la liga Anglo-Helénica que el
mismo Runciman presidiera. En concreto un miembro de esta liga, amigo y
estrecho colaborador de Sir Steven, que había tomado parte en el equipo de
investigación de 1967, hizo algunos comentarios imprudentes en una de las
reuniones que se llevaron a cabo en la torre fronteriza de Elshieshields, en
Dumfrieshire, Escocia. Los comentarios hacían referencia a un acta notarial
firmada por los cinco integrantes del grupo, comprometiéndose a no difundir públicamente
los resultados de la investigación. El informe final debía ser entregado
directamente a los representantes neotemplarios que promovieron la operación,
los cuales se habrían garantizado la fidelidad pagando cuantiosos honorarios. Ahora,
muerto Runciman, el tema parece aflorar y los cabos sueltos son demasiados
como para desdeñarlos sin más. Tan sólo, y en ello se encuentran actualmente
varios investigadores, resulta preceptivo: primero, hallar esos cabos sueltos;
y segundo, atarlos. Las pistas son claras y notorias, aunque hasta el momento
esquivas:
-
El acta notarial firmada por el equipo de Runciman. Ella
demostraría fehacientemente que el estudio se llevó a cabo y, lo que es más
importante, evidenciaría el compromiso de no difundir los resultados públicamente.
-
La carta manuscrita enviada por el Maestre del Temple a Roncelin de
Fos en 1266. De demostrarse su existencia y autenticidad el secreto
ulterior del Temple quedaría al descubierto, con lo que habría que
reescribir no sólo la historia de la Orden, sino parte de la propia
historia medieval...
-
Los cuatro integrantes restantes del equipo de investigación de
Runciman, incluido el filtrador de la información, pues aunque resulta
improbable, tal vez alguno de ellos aún viva. Cabe pensar que todos, o cuando
menos la mayoría, fuesen integrantes de la liga Anglo-Helénica.
-
Las órdenes neotemplarias que financiaron el proyecto.
Descartada la liderada por San Ferdinando, todas las evidencias apuntan hacia
un grupo que mantiene presumibles buenas relaciones con el Vaticano, en
este caso reconocidas por los propios dirigentes de la orden, y su más que
sospechosa fundación cuatro años antes del “Caso Runciman”: la Nueva
Observancia Templaria. La otra orden, o bien es inexistente (una mera puesta
en escena para el despiste) o, por el contrario, habría sido la verdadera impulsora
de la investigación, valiéndose para ello de las supuestas buenas
relaciones referidas para acceder a ciertos archivos vaticanos.
-
El informe Runciman. El resultado del estudio encargado se plasmó
en un informe, cuyo original se habría entregado a quienes lo pagaron: las órdenes
neotemplarias... Esperemos que, en última instancia, realmente no fuese la
propia Sede Pontificia, o la Societas Iesus... Dado
que está totalmente descartado que la copia estudiada de los Estatutos de
Roncelin en 1967 fuese la que se conserva en Hamburgo, los responsables de la
Biblioteca Corsino de Roma tendrían que ser la fuente primaria a la que
acudir en busca de pistas, debiendo ser conscientes, eso sí, de que “con la
Iglesia hemos topado”... Afortunadamente, lo que no parece probable
es que el honorable e insigne Runciman haya conseguido llevarse
su secreto, el secreto ulterior del Temple, a la tumba... (*) Se deberían descubrir en el siglo XVII en
Alemania dos documentos que se remontaban a la Edad Media, que demostraban ser
de hecho dos reglas secretas suplementarias, redactadas solo para los
Caballeros que alcanzaron el verdadero Círculo Interior de la
Orden, y que suplementaban la regla eclesiástica corriente: estos documentos
encontrados en Hamburgo son los "La Regla de los hermanos Elegidos"
y la "Regla de los hermanos Consolados" ARMAS
DE RONCELIN
DU FOS II MAESTRE
RONCELIN DU FOS Dr.
Carlos Raitzin Con
alta probabilidad Maestre Roncelin nació en Marsella donde residía su padre
Roger du Fos. Era vástago de una poderosa familia, la de los señores de Fos,
con fama de belicosos, rebeldes y renuentes a todo vasallaje, amos del pequeño
puerto de Fos-sur-Mer. A la muerte de su tío Bertrand su padre
se instaló en Hyéres donde aquel vivía solo. La familia prestaba
particular atención al Temple, el que poseía encomiendas en Provence. Su
pariente Hugues de Fos había sido Maestre precisamente allí. Eran
los Fos propietarios de tierras al este de la embocadura del Rhône (la mitad
oriental de la diócesis de Toulon) y obtenían grandes utilidades de la
comercialización de la sal. Roncelin
era el hijo menor y, de acuerdo a las costumbres de la época, estaba destinado
al clero. Joven ingresa a la Orden del Temple. Muchos fueron sus viajes y pronto
alcanza altas dignidades. Así es que lo encontramos mencionado como Maestre de
la casa de Tortose en Siria donde, el 17 de junio de 1242, se halla presente en
un arbitraje entre el Temple y el Hospital. Una
tragedia espantosa había ocurrido en la adolescencia de Maestre Roncelin y lo
marcó profundamente para toda la vida. En Béziers, no lejos de Fos, 100.000 cátaros
habían sido masacrados el 22 de julio de 1209 por el ejército de Simon de
Monfort. La orden de este es conocida “Matadlos a todos, Dios reconocerá a
los suyos”. El joven vizconde Roncelin contaba a la sazón unos quince años y
comenzó a detestar a la tan intolerante iglesia católica por esta carnicería.
Esto lo motiva para ayudar a los cátaros en carácter de vasallo del rey
de Aragón en la batalla de Muret en 1213.
Sin duda este espíritu belicoso y antieclesiástico era el signo de su
familia que no se sometía a nadie y que, cuando no había enemigo a la vista,
luchaban entre ellos. Roncelin
nació y vivió en el medio de los Templarios pero paralelamente a su labor en
la estructura visible de la Orden participó en en el trabajo del Templi
Secretum. Nos ilustran al
respecto los interrogatorios a los Caballeros durante el infame proceso,
interrogatorios llevados a cabo por gente hábil y astuta, interesada en
descubrir que ideas circulaban en el Temple. Pues la cuestión residía en saber
si los Caballeros habían adoptado el gnosticismo, maniqueísmo o el catarismo y
el grado de su adhesión a doctrinas dualistas sostenedoras de la existencia de
dos divinidades: el Bien y el Mal. Incluso preocupaba la cuestión de si se habían
convertido al Islam. Pero, por sobre todo y lo primero en importancia, era
establecer si los Templarios consideraban a Jesús como un falso profeta, como un
criminal común crucificado por sus delitos. Si esto era así los Templarios
estaban crucificando a Jesucristo por segunda vez como declaró absurdamente el
rey Philippe le Bel. Los
Inquisidores conocían muy bien este enigma. Cien años antes algunos cátaros
conocidos como los Perfectos ya sabían de esta versión de Jesucristo.
Todo esto era conocido por los altos dignatarios de la Iglesia y guardado
celosamente en los archivos vaticanos. Quienes
quisieron difundirla, cátaros y judíos entre otros, fueron perseguidos y
muchas veces exterminados y sus documentos destruidos. Pero, antes de su
destrucción, los cátaros informaron al Temple, el que debió padecer a su
turno tortura y muerte. Durante los interrogatorios en el proceso al Temple
algunos prisioneros evidenciaron que poseían conocimiento al respecto. El
problema es sin duda el detectar sus fuentes de información ya esta proviniera
de manuscritos hallados en Tierra Santa, ya fuera comunicación de sabios
Iniciados árabes o cabalistas judíos o bien que proviniera de los Perfectos
cátaros.
El hecho reside que el Jesús histórico difiere considerablemente de la leyenda
que la Iglesia Católica impone a sus fieles. Lo más probable es que tales
secretos fueran perfectamente conocidos por los Maestros de la Orden Secreta (Templi
Secretum) en los más altos niveles de la Orden. Que tal organización oculta
existía no cabe la menor duda. Poseemos testimonios de antaño al respecto. En
Inglaterra durante el proceso a la Orden, los Caballeros William of Poklington,
Stephen of Stapplebrugge y John Stoke declararon paladinamente: "En el
Temple hay dos clase de recepción. La primera supone el ingreso a la Orden y
transcurre sin nada especial en las ceremonias. La segunda tiene lugar años más
tarde, a veces muchos. Está reservada a unos pocos y es muy secreta".
"Todo esto era y sigue siendo rigurosamente exacto. Uno de los dignatarios
de la Orden, Geoffrey de Gonneville, Gran Preceptor de Aquitania y Poitou,
declaró en el proceso: "Muchos suponen sin saber que las ceremonias
secretas son algo malo y contrario a Dios, introducido por el Maestre Ronscelin
du Fos. El hizo modificaciones en los Estatutos de la Orden", aclarando
acto seguido que todo cuanto se hacía era bueno, noble y reservado a las almas
más puras, lo que también es absolutamente exacto. En la Orden primitiva, sin
embargo, el Gran Maestre no podía acceder a los niveles y Grados más altos
pues él debía ser ante todo un guerrero y no un esoterista. Vemos que el
Temple no era ni es lo que suponen muchos imbéciles confundidos que se dicen
templarios y que reducen su vida espiritual a misa y comunión todos los
domingos. Precisamente
fue al parecer Roncelin du Fos quien introdujo la denegación de
Jesús como Profeta. Mucho sabía él de la verdadera historia de los orígenes
del cristianismo. Su tésis era la negación de la divinidad de Jesús y un
retorno al Dios Único común a cristianos, judíos y musulmanes. Así
surge dentro del Temple una estructura o jerarquía oculta cuyos miembros no
eran conocidos por la mayoría de los Hermanos. Hay quienes sostienen que de ahí
surgió el uso de rechazar la cruz. Quienes se negaban a hacerlo eran enviados a
luchar y morir en Tierra Santa, los que acataban permanecían en Europa a fín
de ser gradualmente introducidos en los conocimientos esotéricos. El objetivo último era el
ideal sinárquico de conquistar el mundo entero para el nuevo ideal. Al saberse
esto por infidencia de algún Caballero constituyó un nuevo y poderoso motivo
para que Philippe le Bel y su aliado Clemente V quisieran destruir la Orden del
Temple. Pero había otros rencores y otras causas, entre ellos la cuantiosa
deuda del rey con el tesoro de la Orden. Y así naufragó el proyecto que
hubiera conducido a una Europa unida y a una religión común para todos. Pasemos
a la época en que Roncelin du Fos se desempeñó como Maestre de la Orden en
Provence de 1248 a 1250. Durante este período el debió manejar muchos asuntos,
especialmente cuando fue enviado a España por Guillaume de Sonnac en remplazo
de Fr+ Pelage enviado a Damieta. Se afirma que en Mallorca él asistió a la ruptura de Provence con Aragón
y que se alió con Guillaume de Sonnac. De 1252 a
1256, como Maestre de Inglaterra debió resolver diferentes litigios en ese país.
De retorno en Francia y de nuevo Maestre de las casas en Provence de 1260 a 1278, llevó a cabo su tarea con eficacia acordando derechos en diversas comunas de
Occitania, recibiendo muchos legados para la Orden y atrayendo a esta muchos
nuevos Hermanos Caballeros. En
1272 logra persuadir u obligar al obispo de Avignon, donde Maestre Roncelin
residía habitualmente entonces, a
construir la capilla de la casa del Temple en esa ciudad. Muchos manuscritos
citan su presencia para esa época en
multitud de lugares: en Inglaterra, en España, en Tierra Santa y en las
ciudades siguientes: Port-Sainte-Marie (Le); Marestaing; Larramet; Martel;
Carnac; Loupiac; La Selve; La Clau; Carcassès; Jalez; Puy-en-Velay; Arles; Fos;
Valence; Lus; Toulouse; Tortose (Terre Sainte) ; Orange; Saint-Gilles;
Richerenches; Montpellier; Roaix; San Juan deAcre (Tierra Santa); Lacapelle-Livron;
Drulhe; Avignon; Vaour; Montricoux; La Ville-Dieu-du-Temple; Gap et Embrun;
Marseille; Sainte-Eulalie-de-Cernon. Estos múltiples viajes nos hablan de la
importancia y rango que había alcanzado Maestre Roncelin dentro de la Orden del
Temple. Es
interesante señalar que existe un manuscrito sobre la genealogía de los Señores
de Fos en el que se menciona que Roncelin de Fos desposó a Mabile d’Agoult.
Esto fue sin duda una contravención a la Regla del Temple. De ese matrimonio
nacieron cuatro hijos: Rogeiret, Rossolin, Rossolinette y Consoline. En 1278 hallamos a Roncelin en la casa
de Sainte-Eulalie de Cernon. Es muy probablemente en esta comandería de Larzac,
país de su gran antepasado Arnaud de Bedos, que Maestre Roncelin falleció
cuando tenía alrededor de ochenta años de edad. Y se llevó con él
secretos no develados. Las
dos funciones de Roncelin de Fos, alto dignatario de la Orden del Temple y
Maestre de la Orden Secreta nos recuerdan a las dos caras del Baphomet. Y cabe
preguntarse respecto de la relación de este último con la “ciudad de los
sacerdotes druidas” o Bethphagé, mencionada en la carta no. XII de San
Bernardo de Clairvaux a Hugues de Payns. Esto tiene relación con el Bautismo
del que se denomina Hombre Primordial entre los celtas, lo que corresponde a
quien no ha iniciado un camino iniciático. Y es tradición de que San Bernardo
fue iniciado en su juventud por los druidas, iniciación que a su vez transmitió
a los Caballeros fundadores del Temple. En
1240 el copista Robert de Samfort, Procurador del Temple en Inglaterra, redacta
sobre pergamino una parte de la famosa regla secreta de la Orden, si bien hay
autores que afirman que la primera parte fue escrita por Mathieu de Tramlay. Hacia
fines del siglo XVIII, Münther, obispo de Copenhague, descubrió en los
archivos del Vaticano el manuscrito en cuestión conteniendo los estatutos
secretos del Temple. Existen al parecer dos copias, una en el Vaticano y otra en
Hamburgo. SELLO
DE RONCELIN DU FOS Utilizado
en el sur de Francia en la segunda mitad del siglo XIII el Agnus Dei, sello de
Roncelin du Fos, a la sazón Maestre del Temple en Provence. El asta sostenida
por el cordero lleva la cruz paté. (Archivos departamentales de Bouches du Rhône,
Marsella). ORDEN
DEL TEMPLE MAESTRES DE Cuadro de
los Maestres de Inglaterra - Hugues d'ARGENTEIN Los
Sellos Los
Sellos Los
Sellos Fr+
Carlos Raitzin 1-
INTRODUCCION
El
presente artículo se ocupa de diversos puntos del esoterismo templario con
referencia especial a los Estatutos Secretos de la Orden del Temple o
"Libro del Bautismo de Fuego". La autenticidad de este
documento no es cosa unánimemente aceptada ni mucho menos. En
definitiva, que la cuestión es comprender de donde sale cada cosa en esos
Estatutos y que quiere realmente decir. Logrado esto la autenticidad surge
como muy evidente. Es lo que intentaremos al menos esbozar aquí.
Un
estudio serio y coherente del esoterismo templario exige para ser fructífero
amplitud de criterio y diversidad de líneas de avance. De no encararse de
este modo nos encontraremos inevitablemente con callejones sin salida y
preguntas sin respuesta. Tales situaciones frecuentes han dado lugar muchas
veces en el pasado a soluciones
de tipo
conjetural que tienen excusa pues la
complejidad del problema del esoterismo templario es muy grande. Remitimos a
nuestros trabajos en este sitio web "La Orden del Temple ayer y
hoy" y "Dante Alighieri y la filiación templaria de los Fedeli
d'Amore" para evitar en lo posible innecesarias duplicaciones al
respecto.
Es
indudable que en el Temple dejaron su huella multitud de corrientes
espirituales de las más diversas: druidas, cátaros, drusos, alquimistas,
iniciados del Islam, cabalistas, gnósticos y masones. Esto para no
mencionar sino a lo más evidente pero, desde luego, tal diversidad de
contenidos complica y mucho el hallar un hilo conductor.
Es
común la idea de que en la Orden existía un sincretismo que
acumulaba ideas muy heterogéneas
que se iban incorporando al Temple por los
más distintos caminos. Pero la realidad es que, como destaca Guénon, los
antiguos iniciados sabían apreciar muy bien la unidad doctrinal subyacente
tras una aparente diversidad de formas externas. Es por ello que por ejemplo
Dante emplea un lenguaje a menudo tomado del cristianismo y otras veces de
la antigüedad greco-romana y no hace esto llevado por un sincretismo
superficial. De hecho, y como señala Guénon, "la metafísica pura no
es ni pagana ni cristiana, es universal. Los misterios antiguos no eran
paganismo pero se superponían a este". Es necesario comprender, y
esto es lo que le cuesta mucho a algunos, que la vía iniciática se halla
por arriba de toda forma religiosa exotérica. Esto es lo que le
permite desarrollarse adoptando como ropaje exterior cualquiera de esas
formas o ninguna.
Mencionaremos a continuación las líneas de estudio que aquí trataremos
brevemente y a las que cabe calificar de no convencionales. Todas ellas
prometen aportes de mucho interés y nada impide volver en el futuro sobre
este tema para darles el desarrollo más extenso y cuidadoso que
merecen. De hecho nos hallamos ante una verdadera labor detectivesca donde
habrá que rescatar piezas de evidencia casi siempre de manera muy
indirecta, buscando indicios significativos y destacando paralelismos o
analogías evidentes entre líneas iniciáticas tradicionales en apariencia
muy distantes tanto en el tiempo como en el espacio. Este hecho ya ha sido
subrayado múltiples veces por Guénon y sus continuadores y permite, una
vez más, poner de manifiesto la unidad esencial subyacente en todas las
formas tradicionales auténticas.
En primer lugar tenemos a los Fedelli d'Amore, filiación laica del Temple
que ha merecido extensos estudios de muy distinguidos especialistas
tales como René Guénon, Luigi Valli, A. Ricolfi, Arturo
Reghini, Aroux, Rossetti y otros. Esta parece ser una de las vías más
promisorias de estudio y coloca a Dante Alighieri como figura clave en el
centro mismo del problema. Y ahí viene en nuestra ayuda la obra colosal del
erudito español Miguel Asín Palacios "La Escatología Musulmana en la
Divina Comedia" reeditada por Hiperión, Madrid, 1984. De interés
puede resultar también el pequeño libro de R. H. Shamsuddín Elía
"Dante y el Islam", Buenos Aires, 1998. Una de las
claves principales la proporciona el mismo Dante cuando recoge ideas de
fuentes iniciáticas islámicas aún cuando se cuida muy bien de mencionar
explícitamente esas fuentes. Cosa que sorprende pues no menciona nunca ni
al Profeta Mahoma ni al célebre Iniciado español murciano Mohyiddin
ibn'Arabi (el más grande de los Maestros espirituales del Islam y de quien
Dante mucho toma) pero no tiene en cambio reparos en citar a Avicena y
a Averroes.
Por último debemos mencionar, ya en relación directa con los Estatutos
Secretos o "Libro del Bautismo de Fuego" a la documentada
obra del Dr. Hans Prutz "Geheimlehre und Geheimstatuten des
Tempelherrenordens". Sin embargo esta peca de cierta rigidez, siendo
una típica producción de un Gelehrte que lo desconoce todo o casi respecto
de la Tradición Esotérica. Esto hace que, al aferrarse únicamente a las
pocas pruebas asibles y tangibles sobre la tradición interna del Temple de
que él disponía, llegue este autor a conclusiones puramente negativas
sobre la autenticidad del texto que nos ocupa. Ejemplo de esto que decimos
es que prácticamente niega la existencia histórica del Maestre Roncelin
de Fos por no disponer él de mayores datos al respecto. Pero Prutz acepta
en su totalidad las actas del proceso como algo fidedigno y de ahi concluye,
a nuestro juicio inválidamente, la no autenticidad del "Libro del
Bautismo de Fuego".
La
obra de Prutz contiene sin embargo datos del más alto interés en cuanto
que el Estatuto Secreto que nos ocupa existía sin duda alguna. Todo se
reduce a establecer si el conocido y reproducido aquí es el auténtico.
Prutz presenta una serie de evidencias al respecto de tal existencia. De
particular importancia es la cita de Michelet concerniente al testimonio del
Caballero Gervais de Beauvais quien afirmó haber visto en poder de
uno de los superiores de la Orden junto a los estatutos comunes y conocidos
de 1128 otro libro con estatutos que este mantenía muy oculto y del que
afirmó que "por ningún precio se lo enseñaría a nadie". También
cita Michelet (vide Prutz, loc. cit.) al Caballero Bertrand de
Marignac quien se sentía obligado "post multas promissiones de
statutis et secretis ordinis observandis ab eo factas". El Gran
Maestre Templario Thomas Berard (o Berault) ( su desempeño fué en
los años 1256-73 según fuentes de la Orden del Temple de Jerusalén, según
Prutz en 1265-72) mandó quemar muchas copias de los Estatutos Secretos,
manteniendo unas pocas en manos de los más leales y encumbrados Caballeros
del Temple. 2-
DANTE Y EL ESOTERISMO TEMPLARIO
De
la filiación templaria laica de los Fedeli d'Amore nos hemos ocupado
extensamente en otro artículo que figura en este sitio web y no repetiremos
sino en mínima medida lo dicho allí. La clave es ahora Dante Alighieri,
figura principalísimo de los Fedeli d'Amore, tanto con sus palabras
como con sus silencios y de eso pasaremos a ocuparnos. Como bien dice Georg
Rabuse en su libro "Der kosmiche Aufbau des Jenseitsreiche
Dantes": "La Divina Comedia más de seiscientos años después de
la muerte de Dante es un libro cerrado con siete sellos". De la
fidelidad al Temple de Dante no cabe duda razonable alguna. Es San Bernardo
mismo a quien él elige para que lo guie en la última etapa de su ascenso a
Dios. Es a París a donde Dante corre cuando se inicia el inicuo juicio a
los Hermanos Caballeros.
Una
cuestión largamente debatida es el significado simbólico del VELTRO
(lebrel) mencionado por Dante. René Guénon analiza este problema en su
libro "L'ésoterisme de Dante". Pero en suma lo reduce a juegos
verbales que toma de otros autores sin aportar una solución definitiva a
este problema. Mucho más convincente nos resulta el aporte de Giovanni
Papini quien identifica el VELTRO con el "VangELo
eTeRnO"
(Evangelio Eterno) mencionado también en "El Libro del Bautismo de
Fuego" o Estatutos Secretos del Temple (Papini "Dante vivo",
Apolo, Barcelona, 1949). En realidad, como el mismo Papini señala, existen
centenares de escritos sobre este problema esencial para la comprensión del
Dante. Papini estima que puede tratarse de una alusión a las
doctrinas de Joaquín de Fiore. Estas doctrinas aludían a la próxima
venida del Espíritu Santo y su reinado y eran conocidas en tiempos de Dante
precisamente con el nombre de VANGELO ETERNO. Esto culminaría con la más
completa reforma de la corrupta Iglesia Católica. Dante sentía gran
admiración por de Fiore y lo coloca en el Paraíso en la Divina Comedia a
pesar de las distintas condenas eclesiásticas que cayeron sobre sus obras.
Es muy recomendable leer el detallado análisis de Papini y comparar sus
conclusiones con los puntos de vista sostenidos por los Fedeli d'Amore (vease
al respecto en este sitio web nuestro trabajo ya citado). La síntesis final
sería la de una muy necesaria reforma completa de la corrupta Iglesia
Católica. Esta idea era muy cara a Dante y no cabe negarlo. En
Paraiso, XXVII, 22 yy ss., hace exclamar a San Pedro estas palabras que
eximen de todo comentario:
"Quelli
ch'usurpa in terra il luogo mio,
("Aquél que
en tierra me ha usurpado el sitio mío, el sitio
mío, el sitio
mío, que ahora
está vacante en la presencia del divino Hijo, en mi sepulcro ha hecho una
cloaca de sangre y pestilencia, en que el perverso que desde aquí cayó se
aplaca").
Y
esto se sitúa muy cerca de los motivos que impulsaban hacia la
universalidad y unidad soñada por los Iniciados Templarios en materia
religiosa. Sin embargo las doctrinas de de Fiore solo hacen a la
religiosidad exotérica y a lo temporal. No tienen en si nada de iniciáticas
y es por ello que cabe perfectamente conjeturar que se trata en realidad de
otra doctrina de igual nombre a la que la mencionada le puede servir como
velo de ocultamiento. Esta doctrina necesariamente no puede ser otra que la
de la Fede Santa o Fedeli d'Amore emanada directamente del Temple. En efecto
no se le conocen a Dante otras adhesiones o filiaciones esotéricas que ésta
la que, como es sabido, se convirtió en núcleo
de la flor y nata tanto de la literatura
italiana como de otros campos del pensamiento.
La
cuestión ya planteada antes es ardua: ¿Porqué Dante cita una y otra vez al
Profeta Mahoma y a los Maestros Espirituales del Islam sin mencionar sus
nombres? ¿Qué promesa o juramento iniciático le impedía hacer tal mención
de no haber otro motivo? Buena pregunta que sólo podemos intentar responder
teniendo en cuenta la pertenencia de Dante a la Fede Santa o Fedeli d'Amore
y el muy estrecho paralelismo de usos y la vinculación estrecha de los
Caballeros Templarios con algunas agrupaciones del Islam, en especial
ejemplo los guerreros santos del Islam haschischin o "asesinos"
ismailitas. La similitud entre el Temple y estos últimos va por cierto
mucho más allá del blanco y el rojo usados en las vestimentas de ambas
Ordenes por Caballeros y Rafiks (equivalente de aquellos entre los
haschischin). Lo notable es el paralelismo estructural entre Temple y
haschischin que obliga a pensar que Hugues de Payns se inspiró directamente
en estos últimos al crear el Temple. El mismo número de grados en las
estructuras respectivas acentúan esta similitud. Siguiendo a Hammer-Purgstall,
David Annan (en Norman Mackenzie "Sociedades Secretas", Alianza,
Madrid, 1973) y C. E. Nowell (además de un resumen de J.F. Ferro)
podemos presentar el siguiente cuadro donde la analogía se hace evidente.
Resulta claro que ambas ordenes estuvieron en contacto en Siria antes de
1128.
Pero,
desde luego, esto corresponde a la estructura externa o formal. Avanzando un
paso más tenemos el simbolismo de "los colores de la sangre y la
pureza" blanco y rojo. Roja la cruz en el manto blanco en el Temple,
blanca la túnica con faja o cinturón y gorro rojos en los haschischin.
Notablemente
blanco y rojo son también los colores tanto de "Conduiramour"
como de Beatriz, siendo la primera para Parsifal lo que es Beatriz para el
Dante. Naturalmente hay que remitir aquí a la obra de Wolfram von
Eschenbach... y recordar que la Tradición Iniciática es una y universal.
Sin poder extendernos aquí demasiado al respecto diremos que la opinión de
los estudiosos del tema es que la doctrina de los más altos iniciados entre
los haschischin era que las formas religiosas exteriores carecían en
realidad de importancia (vease la obra bien conocida de Probst-Biraben). Desde
luego, todos los verdaderos iniciados en todos los tiempos y lugares han
sostenido y sostienen exactamente lo mismo. Lo
esencial era y es la doctrina esotérica y se podía adoptar una forma
religiosa exterior distinta sin variar en absoluto este punto. Incluso
reprocharon los haschischin a los Templarios sostener la errónea y
perniciosa concepción trinitaria de Dios que alejaba del Dios Uno. En
suma, que la clave del VELTRO o VangELo eTeRnO Templario hay que buscarlo en
las doctrinas iniciáticas del Islam y en su conexión con los contenidos
velados de la "Divina comedia". Ya lo dice el mismo Dante: "O
voi ch'avete li'ntelleti sani, mirate la dottrina ("Oh, vosotros que tenéis la mente sana, mirad la doctrina que se esconde bajo el velo de los versos extraños").
Y todo indicaría que dentro de la Divina Comedia hay otro texto
escondido de acuerdo a cierta clave. La cuestión es hallar esta clave.
Esta
línea de pensamiento es la que ha inspirado a Arthur Schult en su obra
"Dantes Divina Commedia als Zeugnis der Tempelritter-Esoterik".
Este autor se centra en la Divina Comedia y "La Vita Nuova" para
hallar claves del esoterismo templario pero su conocimiento de las doctrinas
tradicionales es bastante superficial y a menudo resulta declamatorio en sus
expresiones. De todos modos aporta más de una idea e información
interesante y que vale la pena analizar.
Y de
ello surge de inmediato la cuestión de si la alquimia en el Temple
designaba en realidad un proceso interior que nada tenía que ver con la
transmutación de metales. Tal como están las cosas esto aparece como lo más
probable a pesar de las apariencias. En el Abraxas (o Abrax), deidad de
origen gnóstico ilustrado más abajo claramente se distinguen las tres
letras griegas I,A,O (Omega w). Son las tres letras claves en la disciplina
espiritual recibida por von Sebottendorf de los masones turcos. En los
Estatutos Secretos que conocemos se mencionan además los talismanes. Cabe
bien conjeturar si no serían en realidad gemas del tipo de las gnósticas
recordatorias de la disciplina en cuestión.
ABRAXAS ( o ABRAX) Vale
la pena decir algo más al respecto. René
Guénon en "Aperçus sur l’Ésotérisme chrétien", 1977, p. 65
y 81, menciona repetidamente que Francesco da Barberino en su “Tractatus
Amoris” se hizo representar él mismo en actitud de adoración frente
a la letra I. No olvidemos que da Barberino fue miembro iniciado de los
“Fedeli d’Amore” al igual que
Dante, Bocaccio y otros grandes de la época (Véase en el sitio web www.spicasc.net
nuestro artículo “Dante Alighieri y la filiación templaria de los Fedeli
d’Amore”). Precisamente es Dante quién
menciona en la “Divina Comedia”, Paraíso, XXVI, 133, que la letra I fué
el primer nombre de Dios. “Pria
ch’io scendessi all’infernale ambascia, (“Antes
de descender al duro infierno,
I se llamaba en tierra el Bien Supremo fuente del éxtasis que me
envuelve”) La
cuestión ya largamente conocida y discutida de si Dante halló una fuente de
inspiración en la escatología musulmana resulta aquí de interés
secundario. Es menester remitir al lector que se interese a la obra colosal de
Asín Palacios, la que contiene abundante bibliografía. El tema que si nos
concierne es todo aquello que hace a contenidos doctrinales velados en las
obras dantescas, provengan estos ya del Islam ya de otras fuentes. Y es
aquí donde queda la mayor parte de la tarea por realizar, nada simple por
cierto. Nos proponemos retornar a este asunto en futuros trabajos. Este número monográfico del Boletín Temple se publicó el día 3 de enero de 2001 (año Templi 883), lo cual supuso que por primera vez en Internet se difundiese la Regla Secreta del Temple.
Por
Fernando Arroyo
Trad. Dr. Carlos Raitzin
Trad. Dr. Carlos
Raitzin
Por Dr. Carlos Raitzin
I
RONCELIN VERSUS RUNCIMAN
Fernando
Arroyo


INGLATERRA
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Guillaume de la GRAVELLE
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Fr. AIMERY
Robert de MONTFORT
Robert de SANDFORD
Fr. AMBLARD
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FOS
Robert de SANDFORD
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Gui de FORESTA
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Henri de FAVERHAM
Robert de TORTEVILLE
Gui FORESTA
Guillaume de TOURVILLE
Gui de FORESTA
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Guillaume de la MORE

Richard
de HASTINGS
Geoffroy
FITZ STEPHEN

Robert
de SAMFORD
Guillaume
de la MORE

Frère Guillaume
de la MORE
il luogo mio, il
luogo mio, che vaca
nella presenza del
Figliuol di Dio,
fatt'ha del cimitero
mia cloaca
dal sangue e della
puzza; onde'l perverso
che cadde di qua su,
là giú si placa".
TEMPLARIOS
HASCHISCHIN
Gran Maestre
Sheikh-al-Djebal ("Señor de la Montaña)
Grandes Priores
Day-al-Kebris ("Grandes Emisarios")
Priores
Days, nuncios religiosos y emisarios políticos
Caballeros (militares)
Rafiks ("Compañeros")
Escuderos
Fidayis ("Devotos")
Pajes y criados
Lassiks ("asilados", legos y sirvientes)
Aspirantes
Creyentes (pueblo)
che
s'asconde sotto 'l velame de li versi strani".

I
s’appellava in terra il Sommo Bene
Onde
vien le letizia che mi fascia.”